martes, 20 de abril de 2010

Zeitgeist - - opinión

Algo es cierto. No debemos ni podemos creer ciegamente en la información disponible. Como investigadores debemos desconfiar de ciertas fuentes que pueden estar viciadas por el sistema mismo. Como seres pensantes merecemos saber el verdadero trasfondo de la información, por eso hay que valorar aquellos medios críticos que procuran hablar con la verdad.
Usando el mismo argumento, podría criticar el documental Zeitgeist, ya que a mi parecer, no muestra pruebas concisas de ciertas afirmaciones. Por ejemplo, la denuncia al cristianismo, es de grandes proporciones donde "desmiente" la realidad en la que viven (vivimos) millones de personas. El abordaje que se hace del tema, no es el correcto, ya que es confrontativo y aunque pretende "quitarnos la venda", no es convincente. Lo que quiero decir es que, para hacer tales afirmaciones, es necesario contar con pruebas fidedignas.
Al menos el documental, ayuda a aprender que todo en este mundo (mundo de intereses privados) tiene ocultos trasfondos inimaginables. Es necesario observar las diferentes aristas de un mismo problema, sólo así se alimenta la integridad de pensamiento.

domingo, 18 de abril de 2010

La Teoría del Caos

Normalmente nunca se piensa en las verdaderas repercusiones que tienen ciertas acciones, por pequeñas que estas sean. Es difícil pensar que nuestro actuar tienen repercusiones en el universo, por ejemplo: una decisión sencilla durante el día, cambia el contexto de los que viven a mi alrededor y estos cambian el contexto de terceras personas, generando una cadena de acciones, de las cuales no tenemos control. De eso trata la Teoría del caos.

Como los efectos no son inmediatos, y se dan a través del tiempo, un pequeño cambio en la historia, podría generar realidades distintas. De ahí el nombre del efecto mariposa, que proviene de la frase: “el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo”.

A partir de estos postulados se han escrito libros, se han hecho películas. En cierta medida contradice la Teoría de la Atracción, ya que si somos capaces de atraer las cosas con nuestro pensamiento, estaríamos cambiando la realidad futura, por lo que estaríamos condicionando la realidad de las personas y los seres que existan en ese momento, y por lo tanto esas personas no estarían en capacidad de atraer con sus pensamientos lo que consideren mejor, ya que dicha realidad, está en función de acciones pasadas, no sólo de hechos grandes, sino de circunstancias muy pequeñas, según la Teoría del Caos. Por supuesto que las personas futuras no sabrán exactamente qué circunstancias crearon su realidad, por lo que podría pensarse que dirigirán su pensamiento de acuerdo al momento presente. Por lo tanto sería correcto pensar que la Teoría de la Atracción (momento dado), depende de la Teoría del Caos y viceversa.

Lo rescatable para efectos analíticos, es entender que todo ser, toda persona deja su huella, en la realidad de muchos en el futuro, y que las repercusiones de estas, pueden generar eventos de gran envergadura. Es decir, nada está escrito en nuestras vidas.

El empujón intuitivo

¿Lo ha sentido? o todavía más importante ¿lo reconoce y lo sigue? Bueno creo no estar equivocado, cuando afirmo que todos hemos sentido esa fuerza, esa energía inexplicable que hace que hagamos cosas fuera de lo común. Se siente la adrenalina y la “incertidumbre” del posible resultado, el cual, sin embargo, la mayoría de las veces sabemos cómo va a terminar. Algunas veces, claro está, resultan situaciones completamente inesperadas y es cuando nuestra realidad parece derrumbarse y debemos buscar alternativas inmediatas.
Fue esta frase (empujón intuitivo) la que más caló en mi después de ver “El secreto”. Cómo conducimos nuestra vida, cómo construimos nuestra realidad con nuestros sentimientos-pensamientos y cómo el universo conspira para lograrlo. La Ley de la Atracción.
Dicha Ley afirma, que nosotros atraemos lo que pensamos, pero que no hay distinción de malos o buenos pensamientos. Por ejemplo, si salimos a la calle con miedo de un asalto, como eso abarca gran parte de nuestros pensamientos, entonces será más probable que suceda. Por supuesto que es mucho más provechoso cuando estamos cargados de energía positiva y atraemos a nuestra vida situaciones agradables.
Claro está, nadie ha dicho que es fácil lograrlo (porque es imposible controlar cada idea que surge del cerebro), pero si tomamos una actitud positiva, en general, podría beneficiarnos. Saber lo que se quiere, creer que es posible y sentir como si ya lo hubiera recibido, es la clave para acarrear a nosotros lo que creemos más conveniente. Tal vez no suceda en el momento justo que se espera, pero al menos con esta “actitud”, se disfruta más del proceso. Creo que esa es la esencia del Secreto, alcanzar lo que es más conveniente y procurar una felicidad constante y sincera: no vivir en función de cosas que no se han alcanzado.
Precisamente esta es la crítica más relevante que le haría al documental: que homogeniza el significado del éxito, cuando en realidad es más importante presentar la filosofía del Secreto, y ajustarlo a nuestra visión de mundo. Por supuesto que el Secreto puede utilizarse a conveniencia de cada quién.
Dejando de lado si alcanzamos todo aquello que queremos, ¿no es más saludable marcar nuestra vida con energía renovadora?, ¿separar aquello que nos perturba y transformarlo en aprendizaje? Por lo tanto, propongo hacer de los pensamientos positivos y de la buena energía una constante durante el día, y transformarlo en “un empujón intuitivo, en un empujón positivo”.

domingo, 11 de abril de 2010

Origen y futuro de las sociedades: el instinto

No se han preguntado, ¿cómo desembocamos en este momento?; ¿qué ha hecho el ordenamiento del mundo tal y como lo conocemos?; ¿qué ha hecho evolucionar nuestro pensamiento? Son interrogantes que probablemente se contesten a manera personal, de acuerdo a diferentes convicciones o visiones de mundo, siendo éstas conclusiones completamente correlacionadas al tipo de sociedad que pertenezcamos. Es precisamente este ejercicio filosófico, al cual nos invita la película Baraka (1992), dirigida por Ron Fricke. En lo personal la secuencia de imágenes implica un razonamiento acerca de lo que éramos y lo que actualmente somos, es decir, me planteo un problema acerca de la naturaleza humana.

Como hipótesis central, considero que la película hace una clara denuncia en contra del desconocimiento de nuestra propia naturaleza, del irrespeto a nuestros orígenes, de maltrato a nuestra integridad que está intrínsecamente relacionado con el resto del planeta. Es decir una negación a nuestras raíces, a que somos parte del entorno y a que actuamos gracias al instinto.

El director de dicha película, debió hacer una profunda investigación, que incluye área biológica, geográfica, antropológica y sociológica; para plantear el problema central de la misma. El sólo hecho de capturar la secuencia de imágenes, y presentarlas de manera tal, que no sólo tenga un hilo conductor sino que invite a la reflexión y que promueva en nosotros la creación de una perspectiva diferente a la que estamos acostumbrados diariamente, conlleva un minucioso e ingenioso trabajo.

El filme, es un filme de contrastes. El director se vale de los contrastes para contar su historia. Estamos completamente acostumbrados a ver muchas de las imágenes que se proyectaron, pero cuando las mismas son contrastadas con otras, toman un profundo significado. En lo particular, considero que el mundo está lleno de contrastes. Los humanos hemos creado varios mundos en uno sólo, lo que me hace pensar, que nosotros, todos seres humanos, debemos tener un denominador común, un punto de encuentro, donde nos conectamos o comunicamos sin los constructos sociales habituales; para mi este factor corresponde al instinto.

Precisamente, la negación del instinto, de nuestra naturaleza, hace que nosotros mismos desvirtuemos nuestra existencia y que pongamos en peligro el instinto primordial, que es el de preservación de la vida. No es difícil apreciar en las imágenes contrastadas, que nosotros mismos hemos atentado contra nuestra existencia, haciendo alusión al deplorable estado natural-ambiental del planeta en nuestros días. ¿No es esa una trasgresión a nuestro instinto?, o más importante aún ¿por qué nos negamos a despertar? Bueno la respuesta no es única y no es definitiva, pero tiene que ver con los constructos sociales que nos han impuesto, a una negación de la realidad y a la incapacidad de observar en otras culturas (grupos que no han sido completamente permeados por alguna sociedad “contemporánea”) las valiosas perspectivas, que ayudarían a reflejar otra visión de mundo. Es interesante observar, como algunos de estos grupos están mezclados con el entorno de manera integral, son parte de, y con esto hacen caso a su instinto.

Entonces es así como se definen dos frentes opuestos en la película. El primer, que está inmerso en su propia naturaleza y que sigue a su instinto; el segundo, el que lo desconoce, lo cual no significa que no lo tenga. En el primero están todas las imágenes de la naturaleza: montañas, valles, cataratas, selva, mar, las aves, los monos, los indígenas, las danzas ancestrales, la quietud, los ritos… y en el otro bando las grandes urbes, su hacinamiento, la contaminación, deforestación, pobreza, la aceleración, el ritmo de vida, el estrés diario, la basura…

Este análisis conlleva a pensar que lo que nos ha conducido, en general, a la situación de insostenibilidad global, es olvidarnos de quiénes somos en realidad y qué es lo que valemos. Esta negación a nuestra propia supervivencia está poniendo en jaque la continuidad de nuestra especie y de muchas otras en la Tierra. Además, no sólo estamos construyendo nuestra propia tumba, sino que en el proceso construimos la de las generaciones venideras, mismas que van a estar obligadas a reinventarse y a reconocer su instinto.

Es importante recalcar que el proceso de desnaturalización ha sido doloroso. En la película se hicieron tomas de restos de civilizaciones antiguas que por diversos motivos o con el ideal de una homogenización de la cultura, fueron borradas del mapa o inmersas en la corriente que nos ha llevado hasta nuestros días. Dicha corriente nos ha hecho infelices, la esclavitud moderna al trabajo y a la acumulación de bienes, por ejemplo, es un claro ejemplo de inconformidad con lo que valemos por nosotros mismos. Quisiera destacar la inquietante metáfora que se hace en una ocasión en el filme, cuando se aprecian muchos edificios de gran tamaño, hacinados, habitados por gente de escasos recursos y su contraparte, un cementerio, donde las bóvedas son de varios niveles, aduciendo al hacinamiento de las ciudades.

Pero ¿qué hacer ante un mundo cargado de constructos artificiales?, bueno en realidad es una cuestión de conciencia. Lo más probable es que los seres humanos empecemos a cambiar cuando nos afecte dicha situación a manera personal y directa, medida que dicho sea de paso, es consecuencia de los mismos constructos sociales de indiferencia o negación de la realidad, propia de la corriente mencionada más arriba.

A raíz del creciente debate con respecto a la situación de insostenibilidad global, se ha contribuido al cambio de pensamiento de muchos, por lo que creo, hay esperanza. Si empezamos a valorarnos, y a corresponder a nuestro instinto (inclusive al instinto de supervivencia), se podría no sólo salvar la especie humana, sino también muchas otras. Recordemos que como seres “racionales” podemos tener en nuestras manos el destino del planeta y como seres de instinto, podríamos garantizarnos un futuro, en el cual haya interrelación de los elementos de manera integral.